domingo, 29 de septiembre de 2013

No viniste aquí para ser uno más.



" No me gusta cuando mientes, no me gusta que me engañes, no me gusta cuando dices unas cosas y haces otras, pero me gusta que me sorprendas con algo nuevo. No me gusta cuando me prometes el cielo y no eres capaz de decirme un "Te quiero", me gusta cuando me prometes la luna y me robas un beso. No me gusta tu forma de hablar, tampoco tus ironías, pero adoro tu voz y tu acento leonés. No me gustan tus palabras mal sonantes y tus camisas de cuadros, odios tu pijería y obsesión por las marcas, pero me gustan tus regalitos sorpresa. Odio tus andares y adoro tu sonrisa, no me gustan tus amigos ni compañías pero sí tu persona. No me gusta que me trates de forma diferentes cuando hay alguien delante, me gusta sentirme especial sólo cuando estamos solos, sin mil miradas posadas en nosotros. No me gusta que no admitas por una jodida vez que soy tu novia, pero me encanta cuando no lo desmientes. No me gustan tus abrazos, pero sí tus caricias. No me gusta que me cuelgues cuando te llamo porque estás ocupado, me gusta cuando me envías un mensaje disculpándote y me llamas después. No me gusta que me mires, me gusta que me desnudes con la mirada. No me gusta cómo tratas a los niños, me gusta cómo los admiras. No me gusta cómo eres, simplemente me encantas.

Pd. Cariño, no me gustas, tampoco te quiero, estoy enamorada de ti, y por lo pronto sólo te amo. "

- Eres jodidamente retorcida, ¿lo sabías? -Una sonrisa traviesa se dibuja en su rostro.-
- Adivina quién me ha enseñado. -Le reto.-
- Mm.. no lo sé.. ¿Tal vez tu madre? -Se acerca poco a poco hasta mí, desliza su mano por mi cintura, atrae su cara a la mía, nuestros labios se rozan, me impulso un poco para besarle pero se aparta rápidamente.-
- ¿Qué pasa, no me merezco un beso por todo lo que te he escrito?
- Aún te falta un poco de práctica. -Da media vuelta para irse y cuando llega junto a la puerta se vuelve. -Tal vez esta noche. -Me guiña un ojo y se marcha. Dios, es asquerosamente perfecto.-
-Eh, ¿dónde te crees que vas? -corro hacia la entrada- ¿Crees que puedes decirme eso e irte de rositas?
-Dame una razón para quedarme y puede ser que lo haga -me mira con esa sonrisa de lado y ese tono de chulería que tanto me encanta.-
-¿Un "Te amo" no es suficiente? -alzo una ceja hablando en su mismo tono, uno frente al otro, demasiado cerca-
- No, porque mucha gente dice "Te amo", pero no siempre es cierto. -se las sabe todas el cabrón-
- No soy un montón de gente, sabes quién soy, no miento, no me gusta.-esta vez intento obviar el tono de chulería para dejarselo lo más claro posible.- 
- Sí, pero... -me encanta, le he dejado sin argumentos. Sonrío victoriosa al saber que no tiene nada más que decir-
- No digas nada más, te voy de demostrar que no miento. -Me acerco a él lentamente recortando aquellos centimetros que nos separan dándonos uno de los besos más sinceros de toda nuestra relación. Al menos a mí me lo ha parecido.- ¿Me crees ahora?
- Shhh, no digas nada, te voy de demostrar que si te creo.
-Quiero que me lo demuestres de forma especial. -sonrío agudizando mi voz para que suene como una niña pequeña-
-¿En serio? -sonríe él también rozando mi nariz con la suya-
-Sí. -le miro fijamente a los ojos- 
-Entonces, bésame. -Hago lo que me dice, vuelvo a juntar nuestros labios en un apasionado beso.-

Hacía tanto tiempo que no me sentía viva que ya ni si quiera recuerdo la razón de todo ese vacío. Has conseguido llenarlo por completo, llenarlo de ilusiones y desilusiones, de ratos improvisados a las tantas de la madrugada. Llenarlo de lagrimas a las 5 de la madrugada y de risas a las 4 de la tarde. Llenarlo de gritos en mitad de la calle y de besos en mitad de la carretera. Llenarlo de los momentos más bonitos y su vez de los que más dolerán en un futuro. Porque ambos sabemos que hay un futuro incierto, y que aunque nos coma por dentro debemos dejarlo pasar, hacer la vista gorda y seguir con nuestras vidas, o con nuestra vida, porque lo cierto es que quiero compartir hasta el último segundo al lado de esos ojos que me tienen loca. Al lado de esa boca, esas manos, en verdad, de todo lo que tenga que ver contigo. Porque me encanta gritar a los cuatro vientos que repetiría contigo todo lo que hemos pasado, sin excluir ni un solo detalle, porque es de esto de lo que se trata, de entregarte a alguien aun sabiendo que éste tendrá la capacidad de destruirte por completo en cualquier instante, y confiar en que no lo haga. Pero cuidado, porque si lo haces Seré de esas que te deja loco. Que te deja huella; pero no una huella cualquiera... Una cicatriz para siempre, un cambio de por vida. En el futuro querrás volver a revivir cada segundo, cada momento y cada instante junto a mi. Junto a mi y a todo lo que tenga que ver conmigo... Mi pelo, mis ojos iluminando los tuyos, incluso mi risa metida en tu cabeza día y noche. Seré un huracán en tu corazón. Seré locura, locura hasta el amanecer y vuelta a empezar. Seré grande y pequeña al mismo tiempo. Seré como el capricho de un niño de 4 años.No podrás vivir sin todo aquello.Yo que sé,  tío... Seré pura magia, y en menos de que te des cuenta estarás marcado y colgado totalmente. No habrá vuelta atrás, y lo que es peor, no habrá una igual.

Yo dije siempre, sea como sea, pero siempre.

Contigo mal, pero sin ti peor. ¿entiendes?


"Querida Anna:
He decidido hacerte esta carta porque mereces saber que nada es culpa tuya. Simplemente todo ha cambiado y no sé decirme por qué. Te adoro pero no puedo seguir contigo. Lo cierto es que te he mentido, y eso no es lo peor, lo peor es que llevo haciéndolo desde el primer día. Y lo más ridículo es que también me he mentido a mí mismo creyendo que por fin te había encontrado. Adoraba como pasabas de enfadada a enamorada en cuestión de segundos, me encantaba tu piel y el olor a crema hidratante cada vez que me abrazabas. Adoraba el modo en el que decías sí a todas mis locuras. No podía vivir sin tus abrazos constantes. Me encantaba cuando te burlabas de mis tonterías si eso te hacía estallar en mil sonrisas. Disfrutaba sin hacer nada, matando el tiempo, paseando, besándonos... Adoraba tantas cosas de ti... En cambio ahora, odio tus cambios repentinos de humor, detesto cuando te pones esa crema hidratante y me tocas con la piel pegajosa. Odio tu poca iniciativa y que digas sí a todo. Me agobia que quieras estar siempre pegada a mí y me enfada que te burles de mis cosas y encima te rías , me aburre estar sin hacer nada, perdiendo el tiempo. Por eso no puedo seguir contigo, porque cometí ese error que comete todo el mundo el creer que eras quien yo quería que fueras, de al fin conocerte, decirte que eras la mujer de mi vida, de pensar que eras mi una entre un millón, porque eran más mis ganas de encontrarte que las de estar contigo. Pero no has sido tú la única engañada, yo también me creí que eras para siempre, que serías mi antes y mi después, lo que siempre había soñado. Sé que me volverá a pasar, me volveré a mentir, volveréis a aparecerme todas las anteriores un ensayo y volverá a aparecerme todo increíble. me veo mintiéndome otra vez, equivocándome, pero ya no contigo, ya no contra ti. Lo siento mucho, te deseo lo mejor.
Dani"
Me subo al autobús camino al trabajo. Rebusco mi móvil en el bolso. Nada más abrirlo encuentro una carta, que extraño, ¿qué hace aquí una carta? Despego el sobre, ansiosa por saber que hay dentro. Empiezo a leer intrigada pero poco a poco esa intriga se va convirtiendo en dolor y lágrimas al saber que es suya y sobre todo al saber que se ha acabado y parece que no hay vuelta a atrás. Recordando todo lo que pone, el principio de todo, aquellas tardes de manta y películas sin hacer nada, esos abrazos y besos sin ton ni son, las locuras que hacíamos desde primera hora de la mañana. Intento reprimir mis lágrimas ya que estoy en un sitio público y no estoy sola, pero me es imposible. ¿Como puede estar tan ciega para no verlo venir?. ¿De verdad era yo la única que veía que no estábamos tan mal? Arrugo la carta intentando calmar mi rabia, cojo el movil, selecciono su contacto y le llamo.
--------------------------------------------------------------------------------
Voy por la calle a coger mi coche para ir a trabajar sin dejar de pensar en la carta que le dejé ayer a Anna en el bolso. A lo mejor no ha sido la manera adecuada de decírselo, pero si se lo digo cara a cara no podría. Mis pensamientos se interrumpen con el sonido de mi móvil. Miro que es ella y justo en ese momento pasa el autobus en el que va, la veo ahí con el teléfono en la oreja esperando que la conteste y empapada en lágrimas. Resoplo al verla así, me duele muchisimo, pero lo que no voy a hacer es hacerla perder el tiempo, ni a ella ni a mí. El teléfono sigue sonando, decido colgarla y seguir mi camino. Llego hasta mi coche y conduzco por la carretera intentando no pensar en ella, en esa imagen, llorando desconsolada. Cojo un desvío en la carretera para no molestar a los demás conductores y me paro, enfadado conmigo mismo por hacerla daño, por no quererla como ella quiere, porque ahora creerá que la he utilizado y ella como una idiota enamorada de mí.

Y, quizás, no fue la despedida más triste del mundo. Pero ha habido pocos puntos y finales que hagan tanto daño a una historia.